1Mi alma descansa sólo en Dios. Mi salvación viene de él.
2Sólo él es mi roca, mi salvación y mi fortaleza. Nunca seré muy agitado.
3¿Cuánto tiempo agredirás a un hombre? ¿Podrían todos ustedes tirarlo al suelo?
como un muro inclinado, como una valla tambaleante?
4Tienen toda la intención de derribarlo de su elevado lugar. Se deleitan con las mentiras.
Bendicen con la boca, pero maldicen por dentro. Selah.
5Alma mía, espera en silencio sólo a Dios, porque mi expectativa es de él.
6Sólo él es mi roca y mi salvación, mi fortaleza. No voy a ser sacudido.
7Mi salvación y mi honor están con Dios. La roca de mi fuerza, y mi refugio, está en Dios.
8Confiad en él en todo momento, vosotros. Derrama tu corazón ante él.
Dios es un refugio para nosotros. Selah.
9Seguramente los hombres de bajo grado son sólo un soplo, y los hombres de alto grado son una mentira. En los saldos subirán. Juntos son más ligeros que un soplo.
10No confíes en la opresión. No te envanezcas en el robo. Si la riqueza aumenta, no pongas tu corazón en ellos.
11Dios ha hablado una vez; Dos veces he escuchado esto,
ese poder pertenece a Dios.
12También a ti, Señor, te corresponde la bondad, pues recompensas a cada uno según su trabajo.
Comparte SALMOS 62