1Te ensalzaré, Yahvé, porque me has levantado, y no has hecho que mis enemigos se alegren de mí.
2Yahvé, mi Dios, a ti clamé, y tú me has curado.
3Yahvé, has sacado mi alma del Seol. 13Me has mantenido con vida, para que no baje a la fosa.
4Canten alabanzas a Yahvé, santos suyos. Da gracias a su santo nombre.
5Porque su cólera no es más que un momento. Su favor es para toda la vida. El llanto puede permanecer durante la noche, pero la alegría llega por la mañana.
6En cuanto a mí, dije en mi prosperidad, “Nunca seré movido”.
7Tú, Yahvé, cuando me favoreciste, hiciste que mi montaña se mantuviera firme; pero cuando ocultaste tu rostro, me preocupé.
8A ti, Yahvé, te clamé. Hice una súplica al Señor:
9“¿Qué provecho hay en mi destrucción, si desciendo a la fosa? ¿Te alabará el polvo?
¿Declarará su verdad?
10Escucha, Yahvé, y ten piedad de mí. Yahvé, sé mi ayudante”.
11Tú has convertido mi luto en una danza para mí. Me has quitado el cilicio y me has vestido de alegría,
12para que mi corazón te cante alabanzas y no calle. Yahvé, mi Dios, te daré gracias por siempre.
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