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Si crees esto, tu fe aumentará

Si algunas vez te has visto en la pregunta de ¿por qué nos preocupamos tanto?, la respuesta es por la falta de descanso. Si, así como nuestro cuerpo se fatiga a causa del ejercicio, nuestra mente también por el exceso de preocupaciones. Necesitamos confiar y descansar más en nuestro Padre.

Mateo 6.31–33 (RVR60)

31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?

32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Las promesas de Dios son tan clara como el agua.  Si ponemos a Dios primero, nada nos va a faltar.  En Mateo 6.25-34 Jesucristo nos enseña sobre el afán, exortándonos a no afanarnos por nada de las cosas terrenales como la comida, la bebida, el vestido, etc.  Durante estas comparaciones hay un punto clave que usualmente ignoramos cuando hablamos del tema del afán.  Nosotros somos Su creación y el es nuestro Creador.

Parece una declaración simple, sin embargo, así de simple necesitamos para olvidarnos de que somos hijos de un Padre que todo lo puede y nos afanamos trabajando 12 horas al día creyendo que es lo que necesitamos y tenemos como prioridad; creyendo que nuestras posesiones nos darán estatus social. 

Esto puede ser cierto delante del mundo y sus ideologías, pero no así delante de nuestro Padre, porque nuestro Padre anhela que reconozcamos que somos Su máxima creación y como Padre eterno quiere que nosotros sus hijos nos enfoquemos en las cosas eternas, porque la justicia de Dios es Su palabra y creemos que el cielo y la tierra pasarán, pero Su palabra no pasará (ver Mateo 24.35).

Para reflexionar:

¿Por qué me preocupo demasiado?

¿Estoy buscando el reino de Dios y Su justicia como debería?

¿Estoy orando para que Dios aumente mi fe?

Oración guía:

Padre oro en esta hora para que aumentes mi fe.  Así como tus apóstoles te pidieron que aumentaras Su fe, te pido que aumentes mi fe para confiar y descansar en tus palabras y promesas, enseñandome a obrar conforme a tu justicia, en el nombre de Jesús.  AMEN.

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