Síguenos:

Resistentes o productores de cambio

Hay un refrán que dice que lo único seguro que tenemos seguro es la muerte. Pero nosotros sabemos que eso es para los que no están en Cristo. Yo digo que si algo tenemos seguro en la vida es que vamos a atravesar por cambios. Los cambios en nuestra vida suceden desde que nacemos hasta que partimos a morar con el Señor.

Filipenses 4.10–13 (RVR60)

10 En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.

11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

La realidad de nuestro caminar sobre la tierra es que nuestro cuerpo físico crece, adolece y envejece, etc.  Nuestro espíritu es formado y desarrollado.  Nuestra alma atraviesa por cambios emocionales emociones constantes, tanto buenas como malas. 

En ocasiones no nos damos cuenta de que nosotros fuimos diseñados de esa manera y pretendemos vivir una vida libre de estrés y problemas, además, buscamos aferrarnos a las comodidades y posesiones materiales de la vida y cuando ocurren cambios que no obran a nuestro favor, no sabemos que hacer y nos deprimimos.

Ayer podíamos salir libremente y sin preocupaciones y hoy tenemos la preocupación de enfermarnos por el COVID-19.  Ayer teníamos un trabajo y hoy no.  Ayer teníamos una pareja y hoy no.  Ayer teníamos ese ser querido especial a nuestro lado y hoy no.  En ocasiones el sentimiento de pérdida nos afecta de tal manera que en el peor de los casos nos puede llevar hasta la muerte.

Es importante entender lo que significa aferrarnos a las cosas eternas, aquellos valores de carácter espiritual que nos enseña la palabra de Dios y que nos llama a entregar nuestra vida a Su propósito y voluntad y a confiar en El especialmente en tiempos de crisis.

Tal vez debemos desprendernos de todas aquellas cosas a las que estamos aferrados y entrar en el proceso de cambio que Dios quiere para nuestras vidas.  La transformación de nuestro ser.  Haciendo referencia al versículo de inicio, Pablo había llegado a un punto de crecimiento espiritual en el que era feliz independientemente de si tuviera o no porque su fortaleza estaba en Cristo.

La transformación de nuestro ser implica un cambio interno que se refleja en lo externo, ej. Daniel (ver Daniel 1.15) y su ayuno y Moisés (ver Éxodos 34.29) descendiendo del monte, etc. Sin embargo, somos llamados no solo a recibir las alegrías y bendiciones, sino también a enfrentar los cambios y pruebas por los que atravesamos durante nuestro caminar en la fe.  Es de esta manera que podemos ser no solo transformados conforme al propósito de Dios y no resistirnos, sino también ser agentes de cambio para otras personas.

Preguntas guías:

  1. ¿Estoy aferrado a personas o materialismo de este mundo más que a Dios Padre?
  2. ¿Mis prioridades son el vivir una vida devocional de Servicio a Dios?
  3. ¿Mi transformación interior se refleja en los demás?

Oración:

Padre te pido que me ayudes a vivir una vida llena de la gracia de tu Espíritu Santo, fortalecido en Cristo y alegre aún en medio de las pruebas de este mundo, guardando mi testimonio para Tu gloria y no aferrándome a personas ni cosas materiales de este mundo. AMEN

Deja tu comentario y comparte

Comenta

Comparte el buen conocimiento

Contenido Gratis

Contacto y seguridad
Fruto del Espíritu

© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS 2020