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La Iglesia herida

Este escrito no habla de la iglesia que anda siendo perseguida por diferentes grupos sociales como sucedió hace varios miles de años atrás con el acontecimiento de la vida de Jesús y continúa sucediendo de otras maneras, sino de la iglesia que se persigue a sí misma, que se tira sucio a sí misma y que se hiere a sí misma.

Introducción

Si una cosa me causa dolor como cristiano es el escuchar a un hermano contarme su historia sobre un ministro mal tratante que los ha lastimado no solo a ellos, sino a su familia.  Eso me hace remontarme a mis inicios como creyente cuando visitaba una iglesia junto con mi esposa y el pastor presentaba un patrón de maltrato psicológico con sus ovejas cuando no se sentía complacido.  Su corrección no era sino castigo y en El no existía la espiritualidad ni demostraba la gracia de Dios en su vida, sino que todo para él era legalismo y por consiguiente abuso espiritual, también conocido como psicológico.

A mí me decía una cosa y otra a mi esposa, nos sentíamos manipulados, puestos en contra.  Por tal razón, con dolor en el alma porque era nuestra primera iglesia y el lugar donde nos casamos, pero tuvimos que decir adiós y nos marchamos.  Nunca nos arrepentimos porque fue la mejor decisión que hemos hecho desde que nos convertimos a Jesús.  Aunque al principio sentíamos un poco de duda, el hecho de haber entregado nuestras responsabilidades en el tiempo estipulado nos dio paz, pero cuando nos enteramos que ese pastor se había ido de otra iglesia por un desacuerdo, la duda que sentíamos desapareció, además, no fuimos los únicos que pasaron por el abuso de líderes cristianos abusivos.  Realmente se siente mal el dejar una iglesia y más cuando las personas en la autoridad son inaccesibles, pero yo estaba convencido de que estaba haciendo lo correcto y que Dios tenía un mejor lugar para mí.

Luego de tan horrible experiencia he conocido gente maravillosa que realmente ama a Dios, gente que entiende la gracia de Dios sobre sus vidas (ver Romanos 12:3), son mansos en la corrección (ver Gálatas 6:1), tienen sabiduría para hablar porque corrigen sin lastimar (ver Lucas 21.15) y aman las vidas antes que todo (ver Juan 10:11-13). 

El ser perseverante y creer en la obra de Dios, identificar mis puntos débiles y hablar sobre ellos, el decir no cuando no me siento preparado para algo y por supuesto mi relación con Dios me ha ayudado a prosperar y llevar frutos en el servicio a Dios.  La madurez y el crecimiento espiritual es una realidad en mi vida.

Este artículo va dirigido a esas personas que han pasado por el maltrato espiritual a través de personas que tienen alguna posición de liderazgo, en este caso, dentro de la iglesia.  Precisamente si algo condena Dios es eso, el mal trato de parte de las personas que tienen poder y que lo utilizan irresponsablemente buscando gloria para sí, en lugar de obediencia a Dios (ver Juan 8:50), esa misma clase de personas fueron los mismos que crucificaron a Jesús nuestro Señor y Salvador.  Para entender esto, estudiemos un poco el trasfondo político de Israel.

Contenido

Israel vivía bajo un gobierno teocrático, palabra que proviene del griego “theos” en referencia a Dios y “kratein” que significa gobernar.  La teocracia es el gobierno de Dios en una organización humana.  Históricamente, es una forma de gobierno cuya autoridad, mirada como procedente de Dios, es ejercida por sus sacerdotes o ministros.[1]  Israel fue una singular nación teocrática establecida con leyes religiosas y civiles dadas en el Sinaí (ver Éxodo 19–31)[2] a través de Moisés, quien escribió el pentateuco que consiste los primeros cinco libros de la biblia conocidos como los libros de la ley.  El antiguo testamento en general trata de una gran parte del pueblo de Israel desobedeciendo continuamente dicha ley, por lo que Dios constantemente levantaba profetas exhortando a su pueblo a volverse a Él una y otra vez.  Varios profetas anunciaron la venida de Jesús como el Salvador.  ¿Entonces de dónde proviene la palabra iglesia que nunca se utiliza en el antiguo testamento de la manera en que se utiliza en el nuevo testamento?

La palabra iglesia proviene del griego ekklesia.  Es un término que se utiliza varias veces en todo el N.T. en referencia a la nueva comunidad de creyentes en Jesús que con Israel y los creyentes gentiles del A.T. constituyen el “pueblo de Dios.”[3]  Sin embargo, un poco atrás en el tiempo la palabra iglesia no tenía tal connotación religiosa, sino que este nombre hacía referencia a una asamblea de ciudadanos convocada por un heraldo para tratar y decidir los asuntos públicos (ver Hechos 19:32)[4].  Es decir que solo representaba la reunión de un grupo de personas que se presentaban en algún lugar para discutir asuntos comunes. 

Bajo el gobierno teocrático era normal que la iglesia se reuniera para discutir asuntos comunes, sin embargo, la iglesia después de Jesús está llamada a representar el reino de Dios.  Sigue siendo teocratica porque son sus sacerdotes los que gobiernan, pero dentro de otro gobierno influenciado no necesariamente por la palabra y la direccion de Jesús.  La iglesia se reúne tanto como para discutir asuntos comunes como con el propósito de hacer público el mensaje de Jesús con la ayuda y dirección del Espíritu Santo, esto de una manera constante hasta que Jesús regrese y toda la profecía sea completa.  Sabemos que la iglesia ha evolucionado, pero el mensaje de la cruz no debe de cambiar.  ¿Pero cuál es el mensaje de la cruz?

El mensaje de Jesús es la salvación que proviene por Su gracia y no por méritos propios, mucho menos por “cumplir la ley”, una falsa idea que en la acción era imposible llevar a cabo (ver Juan 8:7; Santiago 2:10; 3:2).  De esta manera todos los que creemos en Jesús nos hacemos parte del pueblo de Dios ya que, a través de la transgresión de Israel, quien vivía bajo un gobierno teocrático y que ya no es un pueblo exclusivamente de Dios, nosotros los gentiles fuimos alcanzados (ver Romanos 11:11).  ¿Entonces a que nos referimos cuando decimos que somos Su iglesia?

Ser su iglesia es aceptar el mensaje de Cristo y recibir el Espíritu Santo de Dios en nuestros corazones, el cual, al ser Santo, proveniente de Dios, nos guiará a toda verdad y a toda justicia, y Su mensaje no puede ser quebrantado ni adulterado, esto aplica a blancos, negros, clase alta, etc. (ver 1 Corintios 12:13).  El ser iglesia es predicar este mensaje para llevarle esperanza y salvación al mundo que se pierde día a día.  El ser iglesia es reconocer que sin Dios no somos nada y que su salvación es por Su gracia y no por mérito propio, además, el ser iglesia es ser el ejemplo viviente del reflejo de la gracia de Dios al mundo, el ser iglesia bajo ningún concepto representa vivir dominados bajo una vida práctica de pecado, ser mal tratantes, vivir en crímenes ni violencia, de lo contrario estaríamos negando a Jesús.  El ser iglesia es honrar el sacrificio de Cristo buscando vivir una vida agradable a Dios. 

Uno de los propósitos de la salvación es librarnos del peligro actual que supone una vida de pecado, pero el verdadero fin de la salvación es la transformación de nuestros cuerpos corruptibles a uno incorruptible (ver 1 Corintios 15.43), esa es la esperanza que supone el cristianismo y yo, aún como ser humano, creo que una vida más allá de la actual es posible a través de Jesús.

Una de las realidades que afecta la percepción e imagen general sobre la iglesia en estos tiempos es que gente irresponsable de alguna manera ha adquirido un cargo de liderazgo.  Esos son el sinnúmero de sacerdotes y pastores que sodomizan y abusan de niños y mujeres, eso son los falsos profetas; recientemente han surgido varias noticias, entre ellas un grupo de personas que mataron un joven a golpes mientras le exigían que no se marchara de la iglesia y que confesara sus pecados, un pastor que se suicidó porque su nombre salió en la lista de la página de internet Ashley Madison que fue pirateada y que se utiliza para tener aventuras con otras personas fuera del matrimonio, también hace unos años atrás otro pastor que fue sacado del púlpito porque cayó teniendo relaciones homosexuales cuando desde el altar predicaba en contra del homosexualismo, de esta manera y así por el estilo han surgido un sinnúmero de noticias relacionadas a supuestos hombres cuya percepción general dictaba que eran hombres de Dios hasta que el Espíritu Santo trajo a la luz su pecado  oculto.  Por esta y otras razones similares la iglesia es generalizada, percibida erróneamente, en parte con razón y en parte por falta de conocimiento.  La razón porque es porque la mayoría de las personas juzgan a justos por pecadores y por falta de conocimiento porque esas personas no tienen el derecho de llamarse iglesia pues el resultado de su conducta lo prueba y además la palabra habla de esto (ver Mateo 24.24).

Muchas personas han desistido en ir a la iglesia, quieren hacer sus propios cultos devocionales en casa y muchas terminan cediendo a la tentación del pecado, por eso es importante y necesario el congregarse, entre otras cosas, para fortalecernos y no caer en malas costumbres (ver Hebreos 10:25). 

Por otro lado, la iglesia, aunque sea un pueblo de Dios, por bien dirigida que sea nunca va a ser perfecta, precisamente porque nosotros los seres humanos no somos perfectos, tenemos tendencias, luchamos contra el pecado y la tentación a diario.  No me tengas a mal, en este caso no estoy hablando de las faltas que mencioné en el párrafo anterior, sino de actitudes, de omisión o pensamientos que tenemos todos los días (ver Santiago 3:3), etc.  Por eso Pablo en la carta a los Colosenses 3:13 exhorta a que nos soportemos los unos a los otros y que, si existe queja, hablemos y nos perdonemos los unos a los otros.  No se trata de ser perfectos, sino de aceptar nuestras imperfecciones y comunicarnos sobre ellas para que comencemos a ser perfectos.

Regresando al tema, si lees esto y eres de los que ha sido víctima de abuso de poder por personas a quienes les diste tu confianza y por eso tal vez no quieres saber de Dios ni mucho menos de la iglesia, no te culpo, por mucho menos que eso otras personas han negado la fe.  El propósito de este estudio es ayudarte a sanar y dejarte saber que aún hay esperanza y que existe gente llena del Espíritu Santo de Dios dispuesta ayudarte de corazón.  Comencemos definiendo lo que es el abuso espiritual, el cual es el nombre propio dentro de una organización religiosa.

Según el libro 100 claves para consejería bíblica, sobre el tema del abuso espiritual declara que se manifiesta en tres formas, 1) es el maltrato a una persona de parte de alguien que ostenta un puesto de autoridad espiritual cuya consecuencia es la disminución en la vitalidad y crecimiento espiritual de la persona, 2) es usar de palabras o hechos religiosos para manipular a alguien más con el objeto de obtener ganancia personal o lograr sus propósitos, dañando así la relación de la persona con Dios y 3) se puede definir en términos generales como cualquier mal uso o abuso de la Biblia donde se tuerce la verdad, aunque no siempre provoque daño en la relación de la persona con Dios. La víctima en tal caso no es un individuo, sino la verdad en sí misma.[5]

Varios ejemplos de abuso espiritual, según el libro 100 claves para consejería bíblica los podemos ver en las siguientes situaciones:

  1. los líderes que utilizan la culpa de manera viciosa para forzar las ofrendas y la asistencia;
  2. el líder que manipula a sus seguidores para atarlos emocionalmente y tomar ventaja de ellos, en ocasiones económica y hasta sexual y también están
  3. aquellos que por cualquier descuerdo de sus miembros los acusan de rebeldes ante Dios.  ¿Pero que menciona la biblia acerca de esto?

1 Pedro 5:1-4

Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo, anciano también con ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

El libro 100 claves para consejería bíblica establece que la disciplina dentro de la iglesia no debe confundirse con el abuso espiritual. ¿por qué?  La disciplina dentro de la iglesia surge cuando una de las personas que tiene alguna posición es hallada en pecado o porque no puede cumplir con el compromiso pre-acordado.  Por esta razón el pastor la sienta para que a través de consejería y palabra la persona pueda recibir lo que le falta hasta que esté capacitada para hacerlo de nuevo.  No se trata de castigar a la persona y oprimirla, no se trata de humillarla, sino de aplicar la gracia restauradora de Jesús sobre su vida.  Esta es la diferencia entre el abuso espiritual y la disciplina, entre el legalismo y la gracia de Dios.

El legalismo es adherirse estrictamente a una lista de “haz y no hagas” como medio para obtener la aprobación de Dios.[6]  Sin embargo, aunque la ley tiene el propósito de establecer orden y normas de santidad, la incapacidad del hombre para cumplirla a cabalidad le revela la necesidad de la gracia, misericordia y perdón de parte de Dios.  Sabiendo esto, el legalismo termina siendo el instrumento principal por medio del que se obtiene ese poder sobre las vidas que se manipulan y mal tratan principalmente a través de la culpa.[7]  El legalismo promueve el ego en su máxima expresión, el aparentar cumplir con toda la ley es una mentira que siquiera se creen ellos mismos, pero que sufren las víctimas que son manipuladas por ello, por eso la parábola del fariseo y el publicano.  El fariseo se jactaba de que oraba, ayunaba y diezmaba, por lo que se sentía superior al publicano; quien humildemente le oró a Dios diciéndole que sea propicio a él porque era pecador.  Jesús termina diciendo que el publicano fue justificado antes que el fariseo (ver Lucas 18:10).  En fin, no es malo cumplir con la ley, de hecho, debemos buscar cumplirla, pero jactarse de ser superioridad y menospreciar a nuestro prójimo cuando la realidad es que nadie la cumple a cabalidad y siempre fallamos en algo, es una actitud de orgullo y altanería que a Dios no le agrada, por lo que debemos de reconocer humildemente que todo lo que logremos no será únicamente por nuestros propios méritos, sino por Su gracia y Su misericordia, de esa manera debemos llamar al arrepentimiento, corregir y restaurar de una manera adecuada.  ¿Entonces que debemos buscar en una iglesia ya que es necesario congregarse?  He aquí el consejo de la palabra de Dios.

  • Predican de la gracia y la misericordia de Cristo – el predicar a Jesús es necesario, El es el centro de la biblia, en El se encuentra la salvación, además, el mismo Jesús exhorto a los discípulos que aprendieran de Él porque Él es manso y humilde de corazón (ver Mateo 11:29).  Entonces no veo razón de por qué no mencionar a Jesús cada vez que se exponga un mensaje, incluso la biblia lo menciona.
  • La teología tiene un dirección práctica – sin duda alguna, el misterio de Dios es grande, por lo que aún no existe una revelación final y absoluta, no vamos a poder interpretar todo lo que dice en la biblia de una manera certera, pero existen una revelación y unos principios básicos muy claros sobre lo que debe ser nuestro caminar en Jesús, por tanto, considera que la teología o creencia e interpretación de fe sea práctica, es decir que su enfoque sea la sanidad, restauración de las vidas, el servicio a los demás y por supuesto presentar el plan de salvación y no el exponer mensajes que solo impresionen por su elocuencia o palabrería.
  • Los líderes no toman nada personal con sus ovejas – esto sucede mucho, cuando no es el líder es el seguidor, pero siempre alguien toma personal algún asunto porque se siente aludido.  Yo he sido testigo de esto en los dos lados, primero del lado del pastor, cuando el pastor se molesta con un creyente ya sea porque el creyente le ha fallado o porque dijo algo que al pastor no le gustó y comienza a utilizar su autoridad para desquitarse y presionar desde el altar.  De la misma manera he visto ovejas atacar a los pastores públicamente incluso desde las redes sociales y le levantan una guerra porque estuvieron en desacuerdo o se ofendieron por algo.  Este punto es crucial y requiere de mucha madurez espiritual y comunicación efectiva para poder sobrellevarse y mantener las relaciones sanas sin afectar lo más importante que es el cuerpo de Cristo.
  • Sigue las señales – es increíble cuando hoy en día existen “cristianos” que no creen en los milagros.  Establecen que los milagros ya pasaron, pero eso no es lo que enseña la biblia, eso no fue lo que dijo Jesús.  Jesús dijo que tenemos la autoridad para hollar serpientes y escorpiones, sanar a los enfermos y mucho más, pero no podemos alcanzar ese nivel de gloria sin tener una vida devocional de oración y ayuno (ver Marcos 16:17-18) y por supuesto si no es la voluntad de Dios para los tiempos.  Los milagros, sanidades y prodigios aún existen, no necesariamente se tienen que manifestar en la forma en que sucedió en la biblia, pero algo debemos tener claro, el que limpia, sana y restaura es Dios, no el hombre.
  • El pecado no es aceptado como normal – el hecho de que el legalismo se preste para abuso espiritual y manipulación de las vidas no quiere decir que es correcto aceptar el pecado, pero tampoco se debe condenar al pecador, quien tiene autoridad para eso es Dios, pues el pecador se condena a si mismo por el pecado.  El punto es que el pecado no debe tratarse desde una perspectiva de condenación, sino desde una perspectiva de que la persona tiene una necesidad que atender.  Todo comportamiento tiene una razón de ser y una persona que continuamente anda en pecado se debe tratar desde la raíz del mismo, que puede ser por diferentes formas, ese es el propósito del evangelio, traer las almas al arrepentimiento, pero si el pecado se trata desde un punto de vista de condenación y se echan las vidas afuera, entonces se está predicando a un Jesús equivocado (ver Santiago 5:20).

Conclusión

Es necesario pedirle dirección a Dios en todo tiempo, pero al momento de decidir establecernos en una iglesia debemos de estar 100% seguros de que es el lugar en el que Dios nos quiere, además, si entendemos que Dios nos quiere en un lugar por determinado tiempo, debemos de ser claro con los líderes y si tomamos responsabilidades debemos cumplirlas a cabalidad. 

Sería interesante hacer una encuesta para definir el promedio de iglesias en las que un creyente ha estado y las razones por las que se ha marchado.  En ocasiones es un problema del corazón de la persona, en ocasiones es un problema de la iglesia inmadura, pero siempre es un problema de discernimiento espiritual, de postrarnos de rodillas y pedir dirección, porque la palabra dice que el Espíritu de Dios nos guiará a toda justicia y a toda verdad, por lo que estoy seguro que el Espíritu de Dios no nos quiere saltando de iglesia en iglesia, manchándose la reputación los unos a los otros y condenándose a si mismos.

La verdad, si has sido herido de gravedad porque te ha sucedido algo horrible bajo el cuidado de una persona de autoridad y sientes que no hay palabras que te puedan sanar, existen asuntos en la vida que solo el poder de Dios lo puede hacer.  Pero en este momento te animo a que te des una oportunidad, aun existen muchas personas que son responsables con el ministerio que Dios les ha entregado, una vez más, gente que realmente ama a Dios, gente que entiende la gracia de Dios sobre sus vidas (ver Romanos 12:3), que son mansos en la corrección (ver Gálatas 6:1), que tienen sabiduría para hablar porque corrigen sin lastimar (ver Lucas 21.15) y aman las vidas antes que todo (ver Juan 10:11-13).  Tu, la iglesia herida, Dios te está llamando a que vuelvas a casa (ver Hebreos 10.25).


[1] Deiros, P. A. (2006). Prefacio a la Edición Electrónica. En Diccionario Hispano-Americano de la misión (Nueva edicion revisada.). Bellingham, WA: Logos Research Systems.

[2] (2000). En LBLA indice de topicos (electronic ed.). La Habra, CA: Foundation Publications, Inc.

[3] (2000). En LBLA indice de topicos (electronic ed.). La Habra, CA: Foundation Publications, Inc.

[4] Ventura, S. V. (1985). En Nuevo diccionario biblico ilustrado (p. 518). TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

[5] Hunt, J. (1990–2011). 100 Claves Bíblicas para Consejería (Vol. 2, p. 2). Dallas, TX: Esperanza para el corazón.

[6] Hunt, J. (1990–2011). 100 Claves Bíblicas para Consejería (Vol. 2, p. 4). Dallas, TX: Esperanza para el corazón.

[7] Hunt, J. (1990–2011). 100 Claves Bíblicas para Consejería (Vol. 2, p. 4). Dallas, TX: Esperanza para el corazón.

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